|
 |
|
10/07/2026 23:43 El Trece - Otro Día Perdido
El unipersonal de Juampi González
Juampi González - Comediante
RESUMEN:
El comediante Juanpi González comparte anécdotas humorísticas sobre su infancia y la educación que recibió sobre el sexo, marcada por la censura de sus padres. Relata situaciones cómicas que vivió en familia, como cambios de canales durante escenas románticas en las películas y su curiosidad temprana. También menciona su experiencia en catequesis, donde recibió información confusa sobre la sexualidad. A lo largo de su actuación, González aborda con humor los tabúes alrededor de la sexualidad y su transición hacia la comedia, que comenzó tras dejar la Ingeniería Industrial.
TRANSCRIPCIÓN COMPLETA:
Todos los viernes estamos invitando un comediante, a alguien que hace stand-up, para que haga un poco de su performance, divertirnos, distendernos un ratito. Así que te invito primero a que lo escuchemos. Él es muy bueno, eh, le va muy bien, muy bien. Déjenme presentarles hoy a Juanpi González.
Muchas gracias. ¿Qué tal? Muchas gracias. Buenas noches, buenas noches. Qué alegría. Gracias, wow. Estoy muy contento de estar acá, en la tele de noche, en la tele de noche, bien tarde. Tele que me fue prohibida durante toda mi infancia porque mis viejos tenían miedo de que yo pueda llegar a ver algo, no sé, impúdico, como Evelyn Boto, no sé. Tenían... Tenés miedo, eh. No, realmente me crié en una familia en la que cualquier cosa que es vos y un poquito la temática sexual era ocultado. Mis viejos me querían enseñar que el sexo no existía. Esa era la filosofía de mis viejos, era bueno que lo aprenda de grande, solo, y mal, eh, y lo lograron, absolutamente lo lograron.
Eh, no, pero tengo recuerdos, por ejemplo, cuando era chiquito, estar en familia mirando una película, eh, papá, mamá, mi hermana y yo. De repente, la película elevaba la temperatura, ¿no? Los protagonistas empezaban a besar, empezaba a sonar un saxo de fondo, él lanzaba a la cama, se empezaban a besar apasionadamente. Mi vieja se alteraba, parecía que venía un tsunami. ¿Qué hacemos? Esto los chicos no lo pueden ver, no lo pueden ver. Mi viejo lo solucionaba muy fácil, agarraba el control remoto, cambiaba de canal, la película a la mierda, se terminó. A partir de ahora, vamos a ver National Geographic, listo.
Yo a los 10 años aprendí que si dos personas se besan, un león se come una cebra, nada. No se hablaba nada en mi casa. Era normal. Era esa época en la que no se hablaba nada, pero al mismo tiempo que no se hablaba nada, el cuerpo a cierta edad se empieza a revolucionar. Las hormonas se empiezan a revolucionar. Y yo me acuerdo que a los 11, 12 años tenía una revolución de hormonas por acá. Era, eh, yo entre las piernas no tenía hormonas revolucionadas, tenía la hinchada de boca. Era un quilombo. Era con el Rafa Diceo primero, ahí parado, primero, eh, viste.
Y me acuerdo que un día estaba solo en mi cuarto, en mi cama, eh, tirado boca abajo con el Rafa Diceo, que se despierta y dice: ¿qué hacemos? Y descubrí, sin querer, descubrí frotarme. Oh, para qué. No, no, no, no. Descubrí frotarme y no paré, hasta hoy no paré. No, no, me frotaba. Pero no es que me frotaba, me frotaba, me refrotaba. Yo me frotaba, pero yo le hacía el amor a ese colchón. Yo con ese colchón tuve familia. Hoy vas a la casa de mis viejos, lo que era mi cuarto, encima de la cama, ves al monito, tienen mi cara, cachetones, con cara de ardilla. Me acuerdo que yo hacía un quilombo tremendo. Mi hermana, mi vieja entraba al cuarto y me retaba y decía: Juan Pablo, ¿qué estás haciendo? Yo tenía 12 años, la miraba y decía: no sé, decime vos, ¿qué estoy haciendo? Nada, se fingía demencia.
En casa no se hablaba del tema. Me llamaban a comer, yo bajaba a comer, todo colorado, transpirado, un desastre, un desastre. Pero no se hablaba del tema. Pero entiendo que mis viejos no querían tener esa charla, era incómoda. Pero por suerte, tuvieron la deferencia, tuvieron la maravillosa idea para que yo entienda un poco más, para que se me aclaren las ideas, de mandarme a catequesis, donde en catequesis no me parece mal, catequesis, simplemente me parece mucha información para un niño, ¿no? Yo hice todo: comunión, confirmación, grupo juvenil. Yo tengo tatuado a la barea, acá en el pecho, tomemos conciencia.
En catequesis viene un tipo que tiene prohibido tener relaciones y te dice que si tenés relaciones te vas al infierno directamente. Después, si te confesás, tramitas la visa, te quedás. Pero a priori, si tenés relaciones, te vas al infierno, si te tocas, te vas al infierno, si tenés pensamientos impuros, te vas al infierno. Yo estaba en catequesis, diciendo: me voy al infierno, directamente. Y en catequesis también te dicen, te avisan que tengas cuidado con lo que haces porque hay alguien que te está mirando 24 horas. Yo volví a mi casa preocupado, digo: ¿qué hago? ¿Me froto? ¿No me froto? ¿Eh? Siempre me frotaba, siempre me frotaba. Pero ahora te apago una frazada para que no me mire.
Y en catequesis también te cuentan la historia de un niño que nace un 25 de diciembre y yo dije: genial, listo. Si me cuentan la historia de un niño que nace, me van a contar la previa, que es lo que no me cuentan en casa, cómo fue engendrado. Yo era chiquito, curioso, preguntaba. Y a la catequista, ¿cómo quedó embarazada la Virgen María? Y en catequesis aplican la misma técnica que en mi casa, te cambian de canal si preguntás y te ponen National Geographic también, porque la explicación fue: el Espíritu Santo baja en forma de paloma y quedó embarazada la Virgen María. El cerebro me hizo frac. Yo no entendía un culo, imaginate. Entre el león, la cebra, la paloma llego a un zoológico. Me ponían, no sabés cómo me ponían, pero me acuerdo que esa charla me sirvió. Esa charla me sirvió porque ya directamente a mi casa no volví. Lo de la paloma me sirvió porque no volví preocupado. Volví a estar estresado directamente y dije: ¿cómo me saco el estrés? Me froto, claramente. Pero esa vez entendí mucho más porque me froté.
Y cuando terminé de frotarme, miré y entendí, dije: claro, esto es caca de paloma, claro. Y el colchón era Plaza de Mayo. Así que lo voy a dejar con esa imagen, nada más por el momento. Nada más, Juan Pío González, con nosotros, se hace señores. Perdón por esas imágenes. No, no, no, todo bien. No sé si es tu debut televisivo así de noche, pero va a quedar en la historia. Yo creo que alguien más se habrá frotado acá. No, seguro que sí. Quisiéramos... No quiero preguntar. Quisiéramos cambiar de tema incluso.
Sí, ¿están para tomar algo? Estoy, Mario, estoy, estoy, estoy para tomar algo. Ok, vamos a tomar. ¿Sabés que lo conocí porque me imitaba? Más o menos, Mario. Yo creo que imitaba al Mario más de antes, más de decirlo. Es cierto, el de ahora, igual. Ese lo sigo teniendo. Ese lo seguís teniendo, ¿viste? Igual. El invitado, perdón, entendí, el que me invitaba. Y yo dije: ¿a dónde te invitaba? ¿A dónde te invitaba? Lo voy a empezar a invitar igual. Claro, sí. ¿Se conocían? No, en persona. No, yo en persona. Vas a ver, no tenés tiempo. Me gusta, o para mis cumpleaños suelo hacer cosas y contrato a gente.
Ok, opa, ¿cómo voy a comer enseguida? No hay una tarjeta. Nada más, pedile que nos cuente el de que se frotaba, nada más. Está el pastor, está el pastor. Estás haciendo tu cuarto unipersonal. Efectivamente, oveja negra. Oveja negra, así se llama. 100% stand-up. Volviendo un poco a las raíces, sin personajes, en el que hable un poco de ser la oveja descarriada y también incentivo a que cada uno sea la oveja del color que tenga ganas de ser. ¿Viste? ¿Cómo empezaste en esto? ¿Cuándo te dediqué? Yo me vine, yo terminé colegio en Neuquén, me vine a Buenos Aires a estudiar ingeniería industrial. Hice toda la cursada de ingeniería industrial.
Ah, cursaste ingeniería industrial. Efectivamente, un saludo a mis viejos. Casi, casi, 95%. Me quedaron 4 finales. ¿Y qué pasó? No, no, no. Paren, no, no, no, de qué error cometí, de qué error cometí. Pero terminó el colegio. Bueno, te faltan 4, pero no podría. Pará, pará, pará. Si fuera ingeniero, ¿cuatro nada más? Cuatro finales. ¿De cuánto hace? No, hace un montón, hace, no sé, doce años. No, no, no hay chance. No te debería terminar ingeniería, cuatro materias nada más. No seas así. ¿Qué me hemos quedado? ¿Que le íbamos a educar bien? No, acá está lleno de artistas, tendremos que incentivar el arte. ¿Qué hizo que por cuatro materias no te reciba? No, terminé la cursada, empecé a dedicarme más a la comedia y después yo creo que fue un poco mi auto-boicot para tener una excusa para dedicarme al arte y no a la ingeniería. Es decir, no la terminé. ¿Qué ingeniería era? Industrial. Industrial, en el ITBA. Encima, no lo puedo creer.
No, la verdad que es terrible lo que está diciendo. Karina, ¿terminás el secundario? Eh, termino el secundario. Ah, bueno, por las dudas, ¿no? Sí, pero si él no tiene la necesidad. Pero ingenieros de Litua es como nuestra Stanford. Es como la única necesidad, creo que... Eh, grotarme. Karina, Karina, Karina, entró, Karina, entró, Karina, entró. Muy bien, pedí la mano. Aparte del trabajo, no, no sé si contratado. Claro, bueno, entonces no, no, no terminé. ¿Y tus padres nunca te dijeron? Che, Juan Pinto, creo que se enojan más que hable de ellos que de que no terminé la ingeniería.
Pero sí, sí, me dijeron muchas veces. Mi viejo ingeniero, imagínate, para lo que es, ¿no? Eh, un ingeniero, que tu hijo te amague tanto que va a ser ingeniero y a última, y en la última curva, pegue el volantazo. Eh, y hacen terapia los dos, digo, ¿no? Yo arranqué hace poco. ¿Arrancaste hace poco terapia? Arranqué hace poco terapia, sí. ¿Y te sale hacer chistes cuando estás en problemas? Siempre, es mi escape. Claro, usted sabe. Claro. ¿Haces terapia...? Sí, hace seis años. ¿Y llorás o te reís comúnmente? Últimamente salgo aliviada. Pasé por llorar, por reírme. Sí, tuve psiquiatra también. No sé, ustedes también psiquiatra. Sí, claro, claro. Yo todavía no. Recién arranco con... No, pero... Pero en breve. No, en breve. No, en breve. Vos sos psiquiatra. No, en diez minutos. En diez minutos estás ahí de la psiquiatría.
Después, cuando el psicólogo había... ¿Y empezaste a hacer comedia en...? Y empecé a la parro, acá en Buenos Aires. Sí, empecé a hacer cursos. El arte me gustaba, empecé a estudiar guitarra, batería, locución, hacía cursos, y de repente encontré un curso de stand-up y... me gustó mucho. Me fue bien, me sentí como muy confiado. Siempre me gustó hacer reír. Ajá, pero que no es condición necesaria igual para ser comediante. Pero siempre me gustó hacer reír y... Cuando terminé la cursada, me empecé a dedicar. Me empecé a tener mis primeros eventos. Gracias, empecé a tener mis primeros eventos y dije: me puedo dedicar a esto. Algún día voy a estar con Mario. Claro, y lo lograste. Así que hoy se terminó tu carrera. Sí. Que hoy. Y empezamos la de ingeniería y terminamos lo que habíamos comenzado. Sí, sí. Física cuatro, mecánica de los fluidos. No, muy difícil, hay que tener muchas recientes para poder cursar todo eso.
¿Cantas? No, me gusta cantar, me gusta la música. ¿Te gusta la cumbia? Me gusta. No le gusta. No, pero eso cuando escucha cumbia, enseguida te... Me fui más a la música electrónica. Oh, me gusta. Me gusta, por eso. ¿También? Ah, ok, ok. Me gusta la música, me gusta la música, me gusta la música. Es verdad, esa cantada de... Pero, ¿viste? Mayormente, cuando soy de cumbia, la gente digo: me gusta la electrónica. Ah, ¿en serio? ¿Cómo dice él? ¿Viste? Pero sí, me gusta, me gusta mucho. Tienen varias cosas en común ustedes dos. Ojo, eh. Vinimos de enero, vinimos de enero. Sí, yo como el primer trago, por la duda, ¿no? Claro. Me di cuenta que estoy medio... Estoy medio celestino, o sea, porque es mi cumpleaños. Se arma grande, se arma el quilombo acá. Igual si esto termina bien, me encantaría, porque la verdad, sí.
Pero no la caña. Te estamos... No, no, no, te estamos haciendo sentir incómoda. El vino botón. No, no. Eh... ¿Pero cantarías para nosotros? No, no. No, ok. Mientras te preparás, yo te digo que lo que viene te va a gustar. Los campeones están llegando. PNT Fernet Branca.
| #69527273 Modificada: 11/07/2026 00:03 |
Duración del video: 11' 24"
Cotización de la nota: $4.993.200.000
Audiencia: 300.000
|
|
|
|
|
| www.ejes.com | Leandro N. Alem 1110 7º piso - Buenos Aires | TE. 5352-0550 |
|
|
|