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03/06/2026 12:00 Net TV - Modo Fontevecchia

Entrevista a Julio Bárbaro y luego a Andrés Malamud sobre peronismo y cultura política
Julio Bárbaro - Andrés Malamud

Julio Bárbaro: - "No, no existe ningún partido en la Argentina. En la Argentina existen codicias, intereses, negociados, negocios, pero el radicalismo está disuelto. El PRO dice esta estupidez: estamos por el cambio, por el cambio. ¿Qué es el cambio? Nadie sabe. Pero el cambio sería que yo estoy frustrado y tengo que hacer otra cosa, cambiar. Es para el psiquiatra, no es para... Bueno. El peronismo Menem los convirtió en un negociado y ahora los menemitos reivindican eso. Vendió el ferrocarril, no se hizo en ningún país del mundo. Y después vino Kirchner, hizo algunas cosas bien y después vino Cristina, con la que yo no estoy de acuerdo. Después vino Alberto, que fue el peor gobierno de la historia para mí. Lo hizo en nombre del peronismo. Qué sé yo, sí. Yo cuando apareció Scioli fui y dije: voto Macri, porque es como hoy, Jorge. Hoy yo escucho lo que opina Patricia Bullrich y digo: no es mi partido, pero yo la felicito. Porque está planteando la dignidad. Y sale Fantino, pobrecito, es un idiota, un tipo que una vez me dijo, Jorge, me paró en la calle y me dijo: con usted yo no puedo hablar porque usted es hegeliano. Yo me llevé la duda de si era una acusación o una ponderación. ¿Qué sería eso? Bueno, y este pobre chico dice que está mal Patricia porque tendría que... Política no es obediencia. La vida es rebeldía y dignidad. La alcahuetería no es una virtud. Yo no fui alcahuete de Perón, ni de Kirchner, ni de Menem. Ser alcahuete es ser alcahuete. Dejémoslo para Horacio Verbitsky, que nació botón. Pero, digamos, si no hay rebeldía, si los gobernadores que tenemos hoy, que yo tenía esperanza en Torres, que ellos le tiran cuatro pesos y bailan, no hay patria. Los radicales son invotables, eso recién... Decían, el que viene... No vienen igual. Cuando Caputo, ese tipo que Pagni, destapa la ollita de los negociados. Cuando Caputo dice que el riesgo kuka es un problema, está peleándose con la democracia griega. Digo, no. ¿Qué es el riesgo kuka si no la democracia? Porque me pregunto. Entonces, me parece que lo que estamos viviendo es una etapa en la cual un sector de los ricos dice: el Estado, que lo que hicimos todo, nos lo llevamos a casa, porque construir empresas no servimos. El más grande que es Rocca... Yo apoyé a Bunge y Born, y apoyé a Bunge y Born porque creo en la burguesía nacional. A ver, sin burguesía nacional no hay país capitalista. Burguesía nacional son aquellos industriales productivos enamorados de su patria. Eso son burguesía nacional. Después están los ladres de todo tipo, los que se apañaban un pedazo del Estado y desde ahí hacen plata. Esos son coimeros y comerciantes, y están los bancos. Sin burguesía no hay patria. Nosotros, el último que tenemos debe ser Rocca, que este le dice chatarrín. Al lado de Rocca, Urtú... digo, Eurnekian. No produjo nunca nada.

Jorge Fontevecchia: Déjeme ir a la cuestión de fondo que hablaba con Kulfas y que venía a cuento. El peronismo no existe como partido político, pero existe como cultura. El peronismo fue construido mayoritariamente por inmigrantes europeos en el siglo XX, que tenían expectativas de desarrollo, que vino a la Argentina con expectativas de desarrollo, y el peronismo interpretó, cuando Perón decía: peronistas son todos, en realidad creo que lo que podríamos decir es que el ánimo de progreso caracteriza a la población argentina. "Probablemente la palabra cambio que utiliza, como usted dice con inteligencia, Macri, para decir: quiero cambiar mi no progreso por progreso. Entonces el progreso, podríamos decir, es la cultura del peronismo, la movilidad social. Entonces esa cultura sí existe, no existirá el partido, pero esa cultura existe. Y perdónenme que es completo, y que nos diferencia del resto de la América Latina, que tiene un componente poblacional distinto, una, podríamos decir, antropología distinta, que trasciende a la política, que son poblaciones que aceptan la desigualdad con mayor tolerancia."

Julio Bárbaro: - "Eso es la clase media de lo que usted está hablando.

Fontevecchia: Incluso la clase baja con aspiraciones a ser clase media." "Entonces decimos que el peronismo no existe como partido, pero existe como cultura. Y podemos explicar esa cultura como una cultura que se diferencia del resto de nuestros vecinos de América Latina, a excepción de Uruguay, que es muy parecido, pero se diferencia de todos los países andinos y de Brasil, en que la demanda de desarrollo es mucho mayor y el espíritu igualitario es parte de la genealogía de la Argentina. Lo que está haciendo Milei, más tarde o más temprano, va a ir en contra de esa cultura.

Julio Bárbaro: Va en contra de... digamos, él está degradando a la clase media, la está destruyendo, que es la industria y el comercio." "Ahora, Trump, usted vio lo que hizo, el proteccionismo de Trump no tiene límite. Y acá un imbécil dijo que proteger es cazar en el zoológico. Sobre esa imbecilidad, no hay país del mundo que no proteja, no sé, Jorge, no hay, los inventó. País sin proteccionismo, los inventó. Nosotros inventamos esa pavada." "Lo que usted dice es muy profundo en el sentido de que tuvimos un nivel de integración social que no es fácil olvidar y degradar. No es que somos una sociedad que nunca se llegó a la clase media. Esa aspiración, esa referencia está. Y lo que está haciendo Milei, cuando Milei reduce los impuestos a los coches de lujo y a los yates, y los aportes a la discapacidad, demuestra que su concepción política es delictiva, perversa, y qué más le puedo decir. Hay que ser mala persona para hacer eso."

Fontevecchia:- "Fíjese, Julio, fíjese lo siguiente." "Cuando se habla de batalla cultural, creo yo que en el fondo está esta discusión de que el peronismo empoderó a la clase baja diciéndole que podía ser clase media y que ahora la contrarrevolución sería convencer a la clase media que no se puede, que no hay recursos para que sea clase media. ¿Usted cree que es transformable esa cultura argentina o que esa cultura peronista es resiliente?"

Julio Bárbaro : - "No, yo creo que no es transformable. Que la Argentina va a volver a tener integración social y tener industria y comer, que no va a importar todo. Pensá que yo me acuerdo con Menem. Fabricábamos vagones y locomotora. Llegaba a fabricar los aviones más importantes, el Pulqui I, el Pulqui II. Y él compraba afuera porque fabricar es dar trabajo y dar trabajo no da coima. Importar permite coimear. Cuando hace este idiota de... Porque yo tengo una tesis personal que usted no va a estar de acuerdo: creo que la riqueza achica el cerebro. Más rico, menos cerebro. Más descerebrado. Porque el rico... Nosotros nos educamos en imagen de Europa. ¿Cómo es Europa? Con todos los ciudadanos adentro. Hasta que vino Menemito, Menem, y dijo: quiero ser Miami. ¿Cómo es Estados Unidos? Los ricos son muy ricos y los pobres se arrastran. Europa es una imagen y Estados Unidos y Rusia son poderes de gobierno, pero no de la sociedad. No hay riqueza en la sociedad. Por eso este personaje menor dice: el país era el gran rico del mundo, una promesa. No, era un país con ricos, lo cual no quiere decir que sea un país rico. Ricos fuimos con Perón, pero también con Lanusse y con Onganía. Seguimos siendo... O sea, fueron patriotas. Hasta Levingston fue patriota. El primer no patriota es, para mí, digamos, Videla con Martínez de Hoz. Y después, el antipatria en esencia es Carlos Menem con Domingo Cavallo."

Fontevecchia : - "Julio, por eso le preguntaba y apelaba su larga experiencia respecto de qué es el peronismo. Si aceptamos que no es un partido político, pero que el peronismo es una cultura, esa cultura sigue viva. ¿Quién la va a interpretar?

Julio Bárbaro : - "Axel Kicillof. Yo quisiera, le voy a decir, creo esto, que Axel va a ser el candidato del peronismo, sin duda, y que el candidato de la derecha va a ser Patricia Bullrich. Si esto se da, porque yo lo veo así ya, digamos, más allá de las tonterías que se digan, Patricia tiene una experiencia, yo he sido muy amigo de Patricia. Mi sueño es que, si es Patricia, quisiera ganar quien gane. Dejen de ser enemigos y pasen a ser adversarios. Que es un salto... No hay democracia entre enemigos, no se inventó. Entre enemigos, guerra. Entonces, eso lo hizo el tonto Alberto Fernández, que fue lo peor que tuvimos, insisto en esto, porque soy muy duro, porque lo sufrí siempre. Y... Lo hizo el kirchnerismo, La Cámpora. Cámpora era tonto, yo conocí un Cámpora que era tonto, y Bonasso lo inventó de prócer. Era traidor también, no tenía virtud alguna. Llamarse a elegir del hombre alguien sin virtud. Mi sueño sería que los candidatos que vengan larguen la elección diciendo: gane quien gane, el otro será mi adversario, y en el proyecto central de patria, vamos a tratar de trabajar juntos. Eso sería recuperar un país. Mientras los Caputo roben empresas, roben empresas como están robando. Privatizar es el nombre científico de afanar. Y digan que está el riesgo kuka, no hay patria, hay colonia."

Jorge Fontevecchia : - "Julio Bárbaro, como siempre, muchísimas gracias."

Julio Bárbaro : - "Gracias a usted."

Jorge Fontevecchia : - "Vamos a ir a López Caucero, que va a presentar a nuestro próximo entrevistado."

López Caucero : - "11 minutos han pasado de las 12 en toda la República Argentina. La temperatura se mantiene en 15 grados, 2 décimas. El porcentaje de humedad es de 81%. El cielo está parcialmente nublado, permanecerá con nubes y advertencia de buenas condiciones para lo que resta de este miércoles, con una máxima prevista para hoy en 18 grados. En tanto, para mañana jueves se esperan condiciones similares, con cielos de parcial a mayormente nublado y con valores que rondarán entre los 14 y los 17 grados. Ahora, en modo Fontevecchia, es momento de sumar a un nuevo entrevistado. Es un politólogo, investigador, licenciado en Ciencia Política por la Universidad de Buenos Aires y doctorado en el Instituto Universitario Europeo. Es nacido en Olavarría y actualmente reside en Lisboa, donde se desempeña como investigador principal en el Instituto de Ciencias Sociales de la Universidad de Lisboa. Entre sus libros destacados se encuentran El oficio más antiguo del mundo, Diccionarios arbitrarios de política y Adelantos radicales. Ha trabajado como consultor para organismos internacionales como el BID, el Banco de Desarrollo de América Latina y el Parlamento Europeo." "Recibimos en Modo Fontevecchia a Andrés Malamud.

Fontevecchia: Andrés, qué gusto escucharte. Nos quedamos con muchas ganas de verte cuando pasaste por Buenos Aires en la feria para presentar Operación Argentina y, como siempre, conversar con vos dispara muchas ideas, síntesis. No sé si tuviste oportunidad de escuchar la última parte del reportaje con Julio Bárbaro. Ahora veo que sí. Yo venía planteando, Julio insiste de que el peronismo no existe más, lo viene diciendo desde hace mucho tiempo, y la pregunta es si existe una cultura peronista o una cultura igualitaria en la Argentina y si finalmente, independientemente de qué partido sea el que pueda encarnarla, Milei va a chocar contra eso o la Argentina puede en una batalla cultural rediseñarse en un país más parecido a Latinoamérica, que acepta un crecimiento de la economía en su conjunto con menos igualdad. Me gustaría comenzar por allí, si vos crees que existe realmente una cultura, no un partido peronista que representa la esencia del argentino sintetizado en esa idea de igualitarismo, y si finalmente Milei va a terminar chocando contra eso, lo represente quien le toque representarlo."

Andrés Malamud : - "Sí, la respuesta es que existe un peronismo como cultura o, mejor dicho, como identidad sociopolítica. El mejor investigador sobre esto fue el politólogo canadiense Pierre Ostiguy, que trabajó sobre las dos culturas políticas argentinas: la cultura de lo popular y la cultura de la clase media, la cultura de lo natural, de lo crudo, y la cultura de lo sofisticado, de lo institucional. Y lo que él muestra, y después Steve Levitsky, también politólogo de Estados Unidos, trabaja sobre cómo estas identidades se mantienen en el tiempo, que cambian la manera de organizarse, es que el peronismo es una interlocución hacia los sectores populares, una sensibilidad especial hacia los de abajo. Y los de abajo no son solamente el 10% excluido, son el 50% de los llamados trabajadores. Pero esto no es el argentinismo, esto no es la argentinidad, esto es el peronismo. Porque la pulsión igualitaria la describe muy bien Juan Carlos Torre, sociólogo argentino, y Juan Carlos Torre habla de una pulsión igualitaria de la sociedad argentina que es mucho más grande que el peronismo. Porque el peronismo en sus mejores épocas fue la mitad de los argentinos. Y esta porción igualitaria, fíjate que lo que te voy a decir ahora es una sugerencia controvertida, es compartida por Milei. Milei es un plebeyo, no es un oligarca, no viene de los sectores rancios de abolengo, no tiene doble apellido, es descendiente de inmigrantes también, y es un representante del siglo XIX de Argentina. Y el siglo XIX de Argentina dio lugar primero al himno, y en el himno encontrás las dos palabras: libertad, repetida varias veces, e igualdad, ved en trono a la noble igualdad. Es la Argentina del siglo XIX la que él quiere representar. Cuando se pelea con Rocca, por ejemplo, el principal empresario argentino. Así que me interesa destacar que aunque el valor que él subraya sea la libertad, de alguna manera representa también esa igualdad que en Argentina está encarnada en esta frase de Artigas, cuando los orientales eran todavía parte de las Provincias Unidas: naides es más que naides. Somos todos iguales, tenemos todo derecho a pelearla. Por supuesto que hay gente que cree que el modelo de Milei favorece a los que ya tienen y perjudica a los que no tienen. Pero en cualquier caso no veo una vocación antiigualitaria en Milei. Que su política económica genere desigualdad es otra cosa. Pero Milei es tan plebeyo como el peronismo, tan plebeyo como el radicalismo. Probablemente fue electo con esa perspectiva plebeya que domina la sociedad argentina."

Jorge Fontevecchia : - "La pregunta es si los resultados de la economía que lleva adelante no chocan casualmente con los electores y ese sentimiento plebeyo que lo eligió."

Andrés Malamud : - "Claro que sí. Y los resultados de la economía de Alberto Fernández también. Y los de De la Rúa también. Y los de Alfonsín también. Y los de Menem, bomba de tiempo, dos años después de su salida, también. El problema es que todas las políticas económicas de Argentina chocan contra los argentinos. Todas. No importa el discurso, importan los resultados. Y Milei genera expectativas de que esta vez va a ser diferente. Nadie sabe si va a ser diferente. Él apuesta porque sea. Muchos queremos que sea. No porque seamos mileístas, sino porque queremos que la economía argentina se estabilice de una vez. Acá lo importante no es lo que dicen los políticos, es lo que consiguen. Y el hecho de que los políticos argentinos sean despedidos una y otra vez del poder, en algunos casos para no volver más, lo que significa es que los electores argentinos no están satisfechos con la prestación. No es el discurso, es el resultado. Y el resultado es que todo choca en la economía."

Jorge Fontevecchia : - "Andrés, vos publicaste en Operación Argentina que Alfonsín y Milei son figuras complementarias. Uno cerró la fractura política del 30, el otro intenta la fractura económica. Me gustaría que compartieras, sin spoilear el libro, una síntesis de este conceptó con nuestra audiencia."

Andrés Malamud : - "¿Cómo no? En 1930 se rompe Argentina en sus dos dimensiones hasta entonces exitosas. Era un país democrático y era un país que crecía económicamente. Hay un debate sobre si era rico. Recién Julio Bárbaro decía que no, era un país con ricos. Pero si vos comparás el PBI per cápita durante esos 50 años, de 1880 a 1930, éramos un país más rico que casi todos los europeos y estábamos al nivel de Australia. Así que desarrollados no éramos, faltaba complejidad en la estructura productiva. Pero teníamos un nivel de riqueza que nos ponía en el top ten del mundo. Y éramos un país claramente democrático. En 1930 hay un golpe de Estado y una crisis financiera internacional. Y descarrilamos la política y la economía. ¿Cuándo reencarrilamos la política? En 1983, después de una dictadura atroz y una derrota bélica. Ahí con Alfonsín recuperamos una democracia que nunca más se quiebra. Aunque los partidos siguen errando en la economía, la gente sigue eligiendo presidentes a través del voto. Cuando está insatisfecha, vota en contra o se manifiesta. No va a buscar generales a los cuarteles. Nos falta la economía. Desde 1930 no damos pie con bola, no le encontramos la vuelta. La economía de la industrialización sustitutiva, que durante un tiempo parece que funciona, se agota en la década del 70. 73, crisis del petróleo; 75, Rodrigazo; 76, dictadura. Y a partir de ese momento nos damos cuenta de que necesitamos otra cosa, pero no sabemos qué. No podemos estar seguros de que la Argentina económica que Milei tiene en la cabeza funcione. Lo que sabemos es que la que teníamos no funcionaba. Y el voto en Milei es un voto transversal, lo votan ricos y pobres, basado en expectativas, no en realizaciones. Porque él no tenía nada para mostrar. Tenía una promesa para ofrecer. Y es en esa promesa que se basa el apoyo que todavía mantiene, que es superior al 30% y ronda el 40%. Dado el estancamiento económico en buena parte del país, no es tan bajo."

Jorge Fontevecchia : - "Y vos también dijiste que sin Macri no había Milei, pero que mientras haya Milei no habrá Macri. Y nosotros estamos viendo un continuo aumento del protagonismo del expresidente Macri, cada vez verbalizando de una manera menos elíptica su deseo de ser candidato a presidente. Y en el mismo contexto, un proceso simultáneo, podríamos decir, como si hubiera visto que alguien se le adelantaba, la otra presidenta del PRO y candidata a presidenta junto por el cambio, Patricia Bullrich. Como los dos viendo que hay una oportunidad de un post-mileísmo sin Milei. ¿Cómo interpretás vos estas dos actitudes de Mauricio Macri y de Patricia Bullrich?"

Andrés Malamud : - "Son la misma actitud. Es la presunción de que los argentinos bancan el rumbo, pero están hartos del timonel. Y entonces apuestan a mantener el rumbo, cambiando el timonel. Pero fíjate que la diferencia es que Macri ya estuvo. Ya estuvo en el timón, porque Patricia hace 50 años que está. Pero en principio siempre fue ministra. Estuvo subordinada. Y en este aspecto Macri se parece mucho más a Cristina que a Patricia. Porque los dos ya estuvieron. Y tanto Cristina Kirchner como Mauricio Macri tienen un impacto parecido en la opinión pública. Y vos fijate porque esto está registrado por las encuestas: cuando se callan, aumenta su valoración positiva. Cuando intervienen en el debate público, baja su valoración positiva. Tanto Cristina como Macri son castigados por intervenir y reivindicados cuando se los olvida. Cuando se los compara contra un duro presente, el presente siempre es duro. En este momento Cristina tiene mucha más imagen positiva que Macri. Está calladita. Si Macri se calla y Cristina sale al balcón, entonces Macri sube en consideración y Cristina baja. Patricia es lo contrario de ambos. Patricia se vende como futuro. Aunque esté dando vueltas como al espiedo hace 50 años, su promesa es a futuro porque ella no fue presidenta. Y eso es lo que quiere ser. No quiere ser jefa de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Eso sería un premio de consuelo. Ella aspira a la presidencia, pero sabe que desde adentro del oficialismo no se puede ser presidente enfrentando al líder. Y, por lo tanto, su única expectativa es que el líder se canse o se desgaste. Enfrentarlo por ahora aparece inviable."

Jorge Fontevecchia : - "¿Pero cómo sería? ¿Desde dentro mismo de la coalición de gobierno o competiendo desde fuera de la coalición de gobierno?"

Andrés Malamud : - "Desde fuera no tiene chance. Y desde adentro solo tiene chance si Milei se abre, si la deja pasar. Mauricio Macri era el candidato a la reelección. Decidió no serlo porque no le daban los números. Y ahí permite que se abra una primaria que termina siendo fratricida entre Patricia Bullrich y Rodríguez Larreta. Esto es lo que los oficialismos no se pueden dar el lujo. Los oficialismos cargan con una mochila. En principio, Juntos por el Cambio estaba condenado a ganar. Y después, la siguiente. Sin embargo, Macri primero pierde la reelección y después no se presenta en realidad. Consecutivamente fueron 4 años de diferencia. Pero lo que se ve es que él tuvo que dar la bendición. Él tenía la primera decisión. Los candidatos a sucederlo aparecen cuando él se baja. Si él hace una designación, entonces ese candidato tiene chance. Cuando facilita, cuando favorece, cuando habilita, Juntos por el Cambio se hunde. ¿Qué puede hacer Milei? Puede ser candidato y ganar o perder. O puede no ser candidato y designar a alguien. Lo que no puede es habilitar una disputa por la sucesión. Si él designa a alguien, es muy improbable que sea Patricia Bullrich."

Jorge Fontevecchia : - "Andrés, encuentro otras metáforas en el tiempo. Por un lado, el propio Mauricio Macri, cuando se veía que tenía dificultades para ser reelecto, elige, se mencionaba, el plan V, de Vidal, que finalmente Macri no lleva adelante por consejo de su asesor en ese momento, Jaime Durán Barba. Ahí la posibilidad de que alguien que continuase ante la imposibilidad de reelegir el gobierno, el gobierno con otra encarnadura, se frustró. En un caso donde no se frustró, es el de Alberto Fernández, donde al no poder él ser candidato a la reelección, Massa viene a sustituir la idea de continuidad. Al mismo tiempo, se hacen comparaciones entre Patricia Bullrich y Massa. Vos usaste la figura: da vuelta como un pollo al espiedo. De alguna manera, se le asigna a Massa, con ventajita, esta idea de que siempre está buscando caer bien, para decirlo de alguna manera. ¿Encontrás algún punto de contacto entre el plan V de Vidal con un eventual plan B de Milei, si él viera que no puede ser reelecto, porque como vos decís, la gente le gusta el rumbo pero se cansó del timonel, o algún punto de comparación con el frustrado luego de Massa?"

Andrés Malamud : - "Son muy parecidos. La pregunta es si la mochila la carga el líder o la carga la organización. En otra época hubiéramos dicho el partido. Hoy hablar de partido es un poco laxo. ¿A quién la gente culpa o acredita por la gestión? Si es solo el presidente, entonces si la gestión es mala, se corre el presidente y el partido pone otro candidato. Estos trucos raramente funcionan. De hecho, a Vidal no la candidatean, porque Durán Barba le dice a Macri lo mismo que vos: va a cargar con todos los costos de tu gestión sin el beneficio de tu liderazgo. Macri era mejor que Vidal porque era el líder y el costo de la gestión lo pagaban los dos. Algo diferente, parecido y diferente, pasó con Alberto y con Massa. Alberto no era líder de nada. La gestión pagaba un costo, Massa hubiera pagado el costo, pero hubiera tenido el beneficio del liderazgo. No era Cristina Kirchner, pero tenía poder de fuego. En este caso podríamos ver una situación diferente porque Patricia Bullrich también es líder. Pero es líder porque disputa, no porque la designan. El día que alguien diga: Patricia, vos sos mi candidata, ella deja de ser la que lidera y pasa a cargar con todos los costos, con todos los pasivos de la gestión, sin el beneficio de ser ella la que tomó la iniciativa. Por eso la apuesta de ella es muy riesgosa. Está caminando por la cuerda sin red. Porque está enfrentando al líder, al que necesita sustituir, pero no lo puede sustituir ni a favor ni en contra. No lo puede sustituir peleándolo, porque él tiene más poder, ni siendo la subordinada, porque en ese caso lo que hace el líder es transferirle la mochila y no el beneficio del gobierno."

Jorge Fontevecchia : - "Puede ser que también su análisis hacia 2031, donde llegaría todavía como senadora, y que en cualquiera de las dos alternativas, ya sea porque continúa el mismo proceso político de La Libertad Avanza o es sustituido por el peronismo, ella sea una candidata todavía expectable, hoy en día con la edad que se ha, con la longevidad extendida, ampliada, que todavía pueda ser una candidata a presidente. Por lo menos es una hipótesis plausible de su estrategia: 2027 o 2031."

Andrés Malamud : - "Sí, y considero que la debe haber contemplado. También ser jefa de gobierno en la Ciudad de Buenos Aires, sin que eso sea su aspiración real, pero puede ser otro camino, otra etapa para llegar a la presidencia en 2031. Lo que sabemos fehacientemente es que lo que ella aspira es a ser presidenta. La cuestión es si esta disputa que está dando ahora es para hacerlo, hacer candidata en la próxima, o para posicionarse para la siguiente. Y eso puede hacerlo desde el Senado, como vos decías, o puede hacerlo ganando la Ciudad de Buenos Aires. Primero porque se planta como ganadora, y segundo porque de la Ciudad de Buenos Aires, dirigiéndola, llegaron dos presidentes: De la Rúa y Macri. Los antecedentes son favorables."

Jorge Fontevecchia : - "Andrés Malamud, un gran placer hablar contigo como siempre. Espero en tu próximo viaje a Buenos Aires tener el placer de verte personalmente. Muchísimas gracias."

Andrés Malamud : - "Espero que sí, Jorge. Gracias. Un fuerte abrazo."



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