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03/03/2026 19:00 El Cronista Stream - Sello argentino

"Me dijeron que era imposible": Cómo fundó BigBox y FlyBondi - Sello Argento #18
Gastón Parisier - Fundador de Big Box

RESUMEN: Gastón Parisier, fundador de FlyBondi y Big Box, destaca la importancia del propósito común en las organizaciones y la necesidad de ofrecer experiencias valiosas a los usuarios. Relata su fascinación por Israel, donde aprecia la unión social y el propósito compartido. También analiza el impacto que tuvo Javier Milei en la política argentina, resaltando su habilidad para captar la atención mediante la comunicación efectiva. Parisier comparte su trayectoria en la creación de FlyBondi, subrayando cómo su formación en magia y su paso por la ingeniería han influido en su manera de abordar los negocios. Finalmente, reflexiona sobre la experiencia como un motor de conexión y el potencial del mercado de experiencias en Argentina y América Latina.

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TRANSCRIPCION COMPLETA:

Bienvenidos a otra edición de Sello Argento. Hoy estamos con el creador de dos marcas muy conocidas, FlyBondi y Big Box. Él se llama Gastón Parisier, tiene 40 años y está con nosotros acá para charlar en esta edición. Gracias por venir. Un placer, muchas gracias por invitarme.

Antes de meternos en el mundo de los negocios, creo que lo central que te quiero preguntar es, ¿por qué estudiaste magia y estudiaste, lo conociste y trabajaste con René Lavand?

Sí, sí, sí, sí. No hay un por qué, era muy chiquito, tenía creo 12 o 13 años, pero bien estábamos en un viaje con mis padres. Fui a una juguetería, había un mago, y mi viaje empezó y terminó en esa juguetería, me quedé todo el día ahí. Al día siguiente volví y volví, y los trucos que se vendían para enseñarte cómo lo hacían los tenías que comprar. Yo le decía a mi viejo, por favor, comprame, comprame, comprame. Y me quedé ahí horas y horas y horas, y llegué a Argentina y es como que quería aprender, pero era muy chico. Digo, hay muchas cosas que hiciste de joven que después las tratás de explicar tratando de justificarlas, ¿no? Pero en su momento me apasionaba, o sea, me parecía como el arte de lo imposible, que en el fondo este arte de lo imposible tenía una explicación, pero era completamente irracional para el resto de los espectadores.

Ajá. Y así fue como empezó, volvimos de ese viaje. ¿Qué tenías? ¿Diez años? Creo que doce, una cosa así.

Sí, y más o menos después a los 15 años, me acuerdo papá estaba en una fiesta de unos amigos de él y había un mago, el mago Reiven, que le dijo, se acercó cuando, no sé, típico cumpleaños, se acercó y dijo, mi hijo quiere aprender a hacer magia. Y Reiven le dijo, este es mi teléfono, llamame. Y empecé a estudiar con él, ese fue como mi profesor de magia durante muchos años. ¿Y tu papá, que qué hacía?

En este momento, ahora o en...

En este momento, ¿a qué se dedicaba?

No, papá hace ramos generales, muchas cosas, pero, bueno, de hecho, creo que el ADN emprendedor lo heredé de mi papá.

Pero, ¿comercity? Sí, gastronomía, hotelería. Ok. Estuvo en el mundo del espectáculo, hizo cine, hizo desarrollos inmobiliarios, hizo muchas cosas, y creo que muchas de esas historias me marcaron, pero dentro del entretenimiento, el espectáculo, él tenía una relación con René Lavand, de la época en que tenía un hotel en Mar del Plata, y lo llamó y le contó, y me dijo, mi hijo está aprendiendo magia y me encantaría que lo veas.

Damos por sentado que la gente sabe quién es René Lavand, pero pensá si hay gente más joven o que no es del palo, describile a René Lavand, porque no es cualquier mago.

Para mí René Lavand fue filósofo, poeta, actor e ilusionista. Una cantidad de disciplinas, un gran maestro de la magia, de la prestidigitación. Claro, del ilusionismo, pero, sobre todas las cosas, para mí un gran contador de historias. Todos sus juegos de magia eran una historia, una historia muy agradable, muy recordable. Hay frases de su juego de magia que trascendieron en la historia. Yo una vez puse eso de título en una nota sobre la situación económica. Pero lo que te digo es, ¿vos llegaste a conocerlo, a tener una relación, o él es mi hijo, él es René Lavand, o vos...?

No, no, no, no, empecé a tomar clases con él. Empecé a tomar clases de magia.

¿Pero vos de quién venía o dónde...?

Porque vivía en Tandil, claro, que venía a Buenos Aires, tomaba clases de magia con él también, y me hacía tomar. Me hacía esconder. Él tenía una sola mano.

Claro. Para el que no lo sabe, y su mano no hábil, que, bueno, con el tiempo se convirtió en su mano hábil, y yo tenía que que tomar clase de magia con mi mano derecha en el bolsillo y aprendí a hacer lo mismo que él hacía con la mano izquierda. Pero sobre todas las cosas aprendí de él a mirar al espectador, la mirada, los tiempos.

¿Una relación de cuánto tiempo tuviste con él? Uno o dos años, mientras que venía de Tandil a Buenos Aires tomaba clases de magia en el hotel donde se quedaba.

¿Cuánto de todo eso te acompañó cuando vos te metiste a hacer negocios? ¿Qué del mundo de la magia o de los diálogos con René Lavand te vinieron, pero sin cassettes, o sea, sin...?

Sí, sí. Chamuyo para charlar, sino de che, esto me vino bien, ¿por qué? Bueno, ahí es lo que te decía del arte de justificar el pasado, ¿no? Para mí la magia es el arte de sorprender, y los que nos apasiona el marketing, creo que es el arte de sorprender permanentemente a tu cliente, y siempre busco tener ese extra mágico, ¿no? A veces es el horario en que te llega un mail o una notificación de WhatsApp, o el contenido, o las experiencias que buscamos, o dentro de las experiencias que buscamos que haya una sorpresa. Que creo que es el arte de sorprender, el arte de hacer algo que el espectador, o en el caso de una compañía, el cliente lo siente realmente mágico. Está en mi esencia permanentemente, estoy pensando en cómo sorprender y cómo crear valor desde la sorpresa.

Tiene lógica. Y en eso estudiabas magia, pero estudiaste ingeniería.

Sí, o sea, magia empecé, como te decía, a los 12 años con estos jueguitos de magia, de esta juguetería, me compré bastantes. Ajá. Después empecé a estudiar con Rey Ben, que fue mi profesor de magia durante muchísimos años. Después estos años que hice prestidigitación con la mano izquierda con René, donde aprendí el arte de los tiempos y de las miradas y de las historias. Y después, cuando me recibí del colegio, empecé a estudiar ingeniería industrial, que también creo que es, siempre digo que es el arte de hacer lo imposible, ¿no? O sea, las grandes estructuras, los grandes edificios, los grandes puentes, no sé, cohetes que van a la luna, estaciones espaciales. Todo lo que estamos viviendo hoy en inteligencia artificial es magia, parece magia.

Claro. Y, sin embargo, es máximo exponente de ingeniería, ¿no? Con lo cual creo que hay una están, están bastante conectados, o por lo menos yo quiero creer que están bastante conectados, y disfruto mucho la combinación entre el pensamiento, si querés, puro, duro, matemático, industrial, y el pensamiento mágico.

¿Cuánto tenía de pensamiento mágico el salto que hay en tu historia, que uno puede leer y recorrer en lo que hay en Internet, de querés tener o querés fundar o querés crear una aerolínea en Argentina? Y por lo que he leído, el relato te pone a vos en Embraer, la fábrica de aviones, diciendo, contame todo, que yo quiero poner una fábrica de aviones. ¿Cuánto hay de relato mágico de René Lavand? No. ¿Y cuánto hay de nada del tránsito en una vida como la tuya? Fábrica de aviones ya es un montón, pero...

No, una aerolínea.

Una aerolínea, sí. Estoy, siempre que tengo estas conversaciones uno se escucha a uno mismo y empieza a formar nuevas tesis y nuevas opiniones, pero aparte estos René Lavand, ¿no? Tu propia historia, ¿quién te la va a más o menos? Porque soy Gastón, soy Gastón.

Claro. Yo creo que, a ver, si tengo que conectar los dos mundos, y ahora te respondo la pregunta, hice tantos trucos de magia a medida que me dijeron, eso es imposible, y en realidad es posible. Que cada vez que tenés una idea loca y alguien te dice que es imposible, tenés más confianza de que lo podés hacer, porque sabes cómo se hace entre comillas, ¿no? No sé si es cierto lo que sí, pero suena muy bien para atrás, como vos decís, el relato que uno se cree, buenísimo. Yo estudiaba, como te decía, ingeniería, hice un año de pasantía en una universidad en el sur de Francia, y durante este año, con todos los jóvenes que estábamos estudiando, o era una pasión mirar qué pasaje había por un dólar, un euro. O sea, no importaba el destino, no es que decías, bueno, quiero ir a tal lugar. Es quiero ir al lugar que sea que valga un euro. ¿Estamos hablando a qué año? 2008. Ajá. 2007. Sí, 2007, 2007, año 2007.

Y nada, y era apasionante. O sea, digo, en ese momento era el auge de EasyJet, de Ryanair, de Wizzair, habían muchas aerolíneas de bajo costo, y era un euro más tasas. O sea, pagabas las tasas aeroportuarias, pero el pasaje valía un euro, y siempre se daban estas promociones y me hice unos viajes con los compañeros de ahí de estudio por toda Europa, Austria, Inglaterra, Irlanda. O sea, viajábamos todo el tiempo. Año 2008, vuelvo a la universidad acá para terminar la carrera, y en la última materia, el proyecto final era la tesis de ingeniero, donde tenías que resolver una problemática o montar una compañía o un proyecto y hacer todo el proyecto de mercadeo, el proyecto de ingeniería, ingeniería financiera, análisis de riesgos. Y mi proyecto intuitivamente era, ¿cómo puede ser que en este país no tengo lo mismo que tuve durante un año allá que era viajar por un euro? O ¿cómo puede ser que no se pueda? Entonces empezó como un proyecto académico, donde me apoyó muchísimo el jefe de cátedra de esa materia. Ajá. Hoy que está muy involucrado en el comité de fondeo de la nueva del nuevo edificio del ITBA, Martín Pérez de Solay, me apoyó muchísimo ese proyecto. Creo que se enganchó muchísimo con mi delirio de decir, esto va a pasar, esto va a pasar, lo vamos a hacer.

¿Vos de una no lo tomaste como un trabajo práctico para la universidad o como una tesis de universidad?

Ya, o sea, inició como un proyecto académico, de hecho, tesis universitaria. Yo me recibo de ingeniero en el ITBA con una tesis que se llama AirBondi. Esa es mi tesis y los números, el proyecto, la planificación, las rutas, son exactamente las mismas con las que empezó la compañía.

AirBondi tomando la idea de AirBas.

Exactamente, exactamente. Para mí era natural, sea, los aviones AirBas, cómo se dirían en Argentina, de Bondi, como se dice, Bondi, bueno, AirBondi. Después una agencia acá nos dijo, no, pero AirBondi la gente lo va a escribir e r, nadie va a entender, ponéle Fly, si, bueno, me da lo mismo, sí, lo importante es Bondi. Claro. Y así fue, años más adelante, porque después el proyecto se retomó en el año 2015, cuando está el cambio regulatorio en el gobierno de Macri.

Cuando está el cambio de gobierno, sí. ¿Y vos ahí cuán involucrado estuviste en el lanzamiento? ¿O fue una cosa que vos vendiste la idea y te...?

No, no, no, estuve muy involucrado, todos los inicios de la compañía. O sea, digo, mi primer socio, Julián Cook, de su ficha, con quien yo venía hablando. O sea, yo termino la facultad y digo, esto es lo que quiero hacer, este es mi sueño, yo quiero llevar adelante esta compañía. Necesito asociarme con alguien que haya fundado una compañía en alguna parte del mundo, y ahí es cuando me asocio en el año 2009 con Julián Cook, que venía de hacer una aerolínea en Suiza, se llama FlyBabu, y él viajó a Argentina en ese momento. No tuvimos muchas reuniones, pero en ese momento era imposible, el contexto político, económico, general era imposible, y después en el año 2015 volvimos al ruedo los dos juntos y él lideró la ejecución de la compañía, pero levantamos capital juntos. Los accionistas lo definimos juntos, el equipo, el primer equipo de ejecución de la compañía, algunas personas las contrató él, otras las contraté yo. Así que en la primera etapa estuve muy, pero muy involucrado.

¿Y cuando vos mirás FlyBondi hoy, estabas hablando, no sé, vos hasta cuándo estuviste involucrado, hasta qué año?

No, al principio. Al principio, después quedé como un accionista pasivo.

Cuando ves el trayecto que hizo FlyBondi hasta hoy, ¿lo ves como un trayecto de éxito, lo ves como...? También está muy fuerte la imagen de Flybondi, como que siempre te cancela, que ahora tenés problemas para volar. Viste que hay gente que hace el chiste, a fulano lo agendamos FlyBondi porque siempre cancela para el fútbol. ¿Cuál es tu mirada de la evolución de FlyBondi?

Sí, para disclosure importante, yo no no tengo nada que ver. No, pero vos tenés el...

Sí, sí, te lo te voy a contestar como pasajero. Como pasajero, y aparte pasajero que tiene el plus de ser el que soñó al principio con hagamos la de un dólar. Sí, sí, sí. A ver, un poco para contar la historia, contexto pandémico, todas las aerolíneas del mundo se reestructuraron a nivel deuda y a nivel capital. En ese momento, fue el momento en que cambió de manos la compañía. Ajá. Y desde, o sea, estamos en 2026, hace seis años que tiene otra dirección, otros dueños. Creo que el año pasado hubo nuevamente otro cambio de dueño, con lo cual ya hubo tres gobiernos de dirección de compañía. Con lo cual desconozco hacia dónde están llevando la compañía. Ahora, pero hay un pedacito de tu corazón en ese nombre.

No, ¿quién me quita lo bailado? Claro. Fijate, sigo mirando los aviones y me emociono, se me cae un lagrimón. Yo creo que es es una industria muy compleja, es la industria aeronáutica en todo el mundo. Es muy desafiante. Obviamente, es más desafiante en países donde las reglas de juego cambian de la noche a la mañana, como lo fue Argentina. Creo que los últimos años hay un nivel de estabilidad mayor, pero durante muchos años era imposible predecir y proyectar. Y, obviamente, es una compañía de muchísimo capital intensivo. Y creo que en ese contexto, la compañía está tratando de navegar todo este contexto pensando en el futuro de la mejor manera posible. Más que eso, no sé y no quiero profundizar. No, pero quiero usar, no para que sigas ahí, pero una palabra que vos usas mucho y que también la deben vivir, o los pasajeros de FlyBondi de la actualidad, o cualquiera, que es la palabra experiencia. Esto lo digo yo, el hecho de contratar FlyBondi o la que vos veías como las que estaban a un dólar en Europa era el precio. Che, esto es imposible de no contratar. No es así acá, pero bueno, es el gancho de la low cost. Ahora, si cuando ese precio viene una experiencia de, che, la verdad que era baratísimo, pero al final no volé, o me lo pasaron... La experiencia hace que después no vuelvas a ese precio.

Sí, sí, sí. Imagino que vos, habiendo trabajado, y ahora vamos a ir a otro tema, la palabra experiencia, debes tener una mirada también de algo de por qué eso puede ser un riesgo para FlyBondi o para cualquiera, que te promete algo muy barato, pero falla. Sí, de nuevo, te voy a ser totalmente imparcial y no quiero opinar sobre una compañía de la cual no tengo ninguna responsabilidad. Yo creo que la experiencia de usuario en todas las compañías que prestan un servicio tiene que ser la prioridad de la compañía. Ajá. En el momento en que la experiencia no es la prioridad de la compañía, es muy difícil crear valor a largo plazo. Con lo cual me costaría creer que Flybondi no hace sus mejores esfuerzos para dar la mejor experiencia posible. Ahora, después, ¿por qué no la da en tantos casos? Habría que preguntarle a los dueños actuales o a la dirección actual. Explicaciones las tiene que haber, porque nadie a propósito daría una mala experiencia, porque justamente no vas a hacer que tu cliente vuelva. No sé si es casual o no, pero recorriendo tu vida aparecés, si venías de fundar una aerolínea, que la idea de tu nuevo emprendimiento, que es estos regalos, experiencia, Big Box, para el que no conoce y todo lo que evolucionó después, surge en el momento en que vos saltás de un paracaídas. ¿Es así o me estás haciendo el relato de René Lavand contándome el truco de magia?

Te estoy haciendo el relato, te estoy haciendo el relato, Jorge. Pero para el que no sabe, hacé referencia a lo que te estoy preguntando. Sí, me regalaron un salto en paracaídas, que al día de hoy puedo cerrar los ojos y recordar el momento en que estoy saltando de un avión, que funciona perfectamente bien, preguntándome a mí mismo por qué diablos estoy saltando de este avión. Inspirado, después de haber vivido esa experiencia, miré que cómo se podían comprar este tipo de experiencias y aparecieron estas plataformas que en Europa eran plataformas de experiencias, muchas de ellas para regalar, otras para reservar. Y, bueno, en Argentina no existía nada, y dije, me parece es una oportunidad increíble para armar una plataforma de experiencias juradas, que la gente pueda regalar esas experiencias en distintos momentos. En el mercado de regalar en América Latina, entre regalos corporativos y regalos personales, es superior a 60.000 millones de dólares. ¿Cómo? Repetime esto, ¿cómo se desglosa? Entre regalos corporativos y regalos de, ¿viste? Ticket de shopping, Paipinos desde ropa, vino, perfumes, todo. Lo que es, hacemos un ticket para regalar, y una estimación de lo que no pide ticket para regalar, pero es para regalar, es un mercado realmente muy, muy grande. ¿De cuánto? 60.000 millones de dólares. ¿A nivel? América Latina. Sí. Esto sin contar las tarjetas prepagadas, que a veces también se usan para regalar, o sea, es un mercado quizás de 100.000 millones, parece, realmente muy grande, y el vertical de regalar experiencias no existía. Existe en todos los países. En Europa la sumatoria de las compañías que hacen esto venden 2.000 millones de dólares, donde la categoría más importante, por ejemplo, es manejo deportivo. Es un mundo muy, muy amplio.

Para el que no tiene idea y no sabe porque nunca lo escuchó, te regalan la cantidad de opciones. Antes era una caja, ahora debe ser digital, Gastón, donde vos podés elegir o de gastronomía, lugares para ir a comer, experiencias, saltar en paracaídas, parapente, lo que sea, viajes. Hay, hoy es una plataforma que, bueno, evolucionó mucho desde que la fundamos hace más de diez años, donde uno puede regalar una experiencia específica. Digo, por ejemplo, te quiero regalar a vos... Ajá, cenar en Don Julio, por ejemplo, y te regalo Don Julio, porque sé que a vos te gusta Don Julio, porque vi que tenías muchas ganas de conocer esa parrilla argentina, número uno de América Latina. Eso es más parecido a una gift card, te doy para un solo lugar, es una experiencia, pero es la experiencia que definimos, curamos, que en conjunto con el prestador hemos definido que es una muy buena expresión de lo que se brinda en ese lugar. O puedo decir, bueno, yo sé que a gusto está la gastronomía, te voy a dar un libro abierto de opciones, por ejemplo, regalando, hay un big box que se llama premiados, que son todos los restaurantes que recibieron premios en el último año, desde estrellas Michelin hasta el catálogo de los cincuenta mejores restaurantes, los fifty best. Entonces, si recibís big box premiados, tenés la opción de elegir a cuál querés ir. Si te regalo la parrilla Don Julio, es esa experiencia. Entonces, hoy es una plataforma muy amplia de experiencias. Algunas son boxes para elegir, otras son experiencias específicas de multitemáticas, hay de gastronomía, de bienestar, de lo que nos llamamos aventura y adrenalina, de viajes. Ajá. De escapadas en hoteles, es enorme, es enorme.

Y si vos tuvieras que ver en Argentina o en América Latina los que regalan mayormente las experiencias. Estamos hablando de empresas, estamos hablando de relaciones de pareja, estamos hablando de padres a hijos, estamos hablando más de mujeres que de hombres. ¿Tenés más o menos perfilado el regalador?

Sí, obvio. Sí, sí, ¿se podría describir? Todo lo que acabas de mencionar. Pero hay algunas fechas más importantes, nuestras fechas más importantes son el Día de la Madre, es una de las fechas más importantes de la compañía. En los seis mercados donde tenemos operaciones, estamos en Argentina, en Chile, Perú, Uruguay, México y Colombia. En los seis, el Día de la Madre es muy importante, San Valentín es muy importante, el Día del Padre es importante, pero no tan importante como San Valentín y el Día de la Madre. Y después, all year long, por así decirlo, es la categoría cumpleaños. Cumpleaños es todos los meses, en todos los mercados, concepto de regalo más importante.

¿Tenés alguna vía para ayudar a definir qué calza mejor en el perfil de la persona a la que le querés regalar? ¿O eso cae todo en el que, bueno, si no conoces a tu pareja, si no conoces a tu mamá, o vuelvo a ayudar?

En eso estamos trabajando, en eso estamos trabajando. Este es el lugar para que lo puedas adelantar. Sí. A ver, hay, hay, obviamente, yo no sé a quién vos le vas a regalar, si es solamente el mail, puedo inducirte a que describas completando algunos campos. Lo que estamos haciendo es detectando cada vez más el perfil del regalador. O sea, uno de los objetivos de la plataforma es ser cada vez más personalizada, de la misma manera que Mercado Libre o en Amazon compras algo y te dicen: bueno, te recomiendo esto, esto y eso, también está bastante asociado a la compra que hiciste. Hoy estamos logrando eso con la información del comprador, y lo que vimos es que hoy en Big Box, si bien era cien por ciento una plataforma de regalos, hoy más o menos 20% del volumen anual es gente que se autorregala, que elige la plataforma para buscar experiencias para uno mismo.

Ajá. Me hace preguntar, ¿pero por qué?

Claro. Va directo. ¿Por qué no va directo a contratar el usuario de paracaídas? ¿Por qué no va directo?

Por dos motivos. Primero, porque es fácil de reservar, muy fácil de reservar. Es fácil de saber la fecha, es fácil de pagar y ofrecemos mucho financiamiento. Es decir, hay experiencias que quizás son caras y BigBox es un mecanismo para poder financiarlas. Viajes, por ejemplo, O sea, que en ese, o ideal. O un distribuidor del producto. O vas a un hotel que quizás, no sé, dos noches te sale mil dólares, van a pagar mil dólares en seis cuotas, está bueno.

Ajá. Versus ir directo al hotel y tener que pagarlo al contado.

Claro. Con Mercado Pago, ahí va él. Entonces, en esa línea detectamos que tenemos la oportunidad de empezar a crear contenido propio, distintas experiencias que nosotros somos como coproductores. Estaremos, estamos trayendo cocineros a cocinar de todas partes del mundo y tenemos fechas específicas donde se vende un evento que solamente se vende en Big Box. Los llamamos ciclos. Ajá. Ya hicimos seis eventos ciclos, que es una fecha especial con un menú especial, con una degustación especial, con una cata de vinos especial. Sucede ese día y la única manera de conseguirlo es a través de BigBox.

¿Y vos decís creador de contenido porque eso después es un contenido?

No, porque es una propuesta culinaria y artística que hemos desarrollado nosotros.

No, pero no es porque después lo subís a YouTube, a Twitch y es un contenido digital, ¿no?

No, no, no, productores de contenidos. Ahí está. Creadores. O productor de contenido, que después va a ser vivido como una experiencia. Sí. ¿Cuál es? Sí, se puede contar. La experiencia más cara que uno puede regalar en Big Box. ¿Hay algún top de premium?

No, tenemos una sección de conserjería que lo que quieras, lo que quieras. El año pasado, nosotros, Big Box, en el año 2024, cuando Franco Colapinto estaba en Fórmula 2, fuimos uno de sus primeros patrocinadores. Ajá. Y un poco con esa historia, especialmente fines del año 2024 y durante el 2025 hemos comercializado muchísimo viajes a las distintas carreras de Fórmula 1, y ahí los precios, no sé, no sé, un paddle club de Las Vegas, una entrada valía 20.000 dólares. O sea que también eso es algo muy personalizado, si alguien te quiere contratar porque le quiere regalar al hijo ir a vivir una carrera de Fórmula 1, en vez de comprar el paquete de la Fórmula 1, Billboard, va con ustedes. Sí, pero hay muchas de esas cosas que no sabes ni dónde comprarlas.

Claro, y aparte, si querés estar, no sé, en algún lugar donde está Colapinto, vos podés vender una experiencia así o ya demasiado. Eso, hay cosas que no se pueden. Hay cosas que no se pueden comprar, como decía. Pero, ¿cómo cambió tu vida? Si cambió tu vida, tal vez estoy exagerando, cuando apareció Franco Colapinto. ¿Cómo llegaste a él? De golpe, sos sponsor, de golpe, no sé, vas a ver carrera, estarás cerca. ¿Colapinto en tu vida?

Para mí es una historia mágica, volviendo a todo lo que venimos hablando. Conocí a María y a Jeimy, sus managers, en Madrid en diciembre del 23 o enero del 24. Bueno, el automovilismo es una disciplina muy cara, donde se requieren patrocinadores desde muy temprana edad y desde muy temprano, y conocí a María y Jeimy y nada, sin saber mucho de automovilismo, siempre digo que yo no sabía absolutamente nada, no tengo una historia de automovilismo, pero me gusta mucho el marketing y me gustan mucho las experiencias inolvidables. María me invitó, no me voy a olvidar nunca, el 29 de febrero, porque era 29 del año 2024 a Bahrein a ver el debut de Franco en F2. Yo con él había tomado un café, creo, un agua con gas, porque quería saber quién era. Madrid, Londres, Qatar, Bahrein. Me alquilo un auto, voy al circuito. F2, ni siquiera F2, F2, primera carrera de F2 Bahrein, 29 de febrero. Yo hice Madrid, Londres, Qatar, Bahrein. Me alquilé un auto, fui al circuito, me acuerdo como si fuese ayer que ya había empezado una free practice, por ejemplo, y María me dice, vení, vení por acá, por acá, por acá, y como que entro en el box, me pone la radio, y se me paraliza el tiempo. ¿Viste? Como en las películas cuando todo va lento y pum, empiezan a pasar los autos, el ruido, el estrés de los mecánicos, la tensión. Todo lo que estaba viendo, la adrenalina. Digo, ¿qué es esto? ¿Qué es esto? ¿Cómo puede ser que conocí esto 39 años más tarde? No eras tú tipo que era fierrero, que miraba la Fórmula 1, que gustaban los autos, pero nada, me gusta, no, no, no. O sea, de chiquito con papá. Yo nací en 1985. Por ahí entre el 90 y el 94 vi algunas carreras con mi viejo en la época de Senna, Schumacher, tengo algunos recuerdos, pero de ahí hacer un... No, cero. Pero sí recuerdo haber vivido, este, ese 29 de febrero algo totalmente... O sea, piel de gallina, no podía entender lo que estaba pasando, no podía entender cómo uno conocía eso.

Salgo de ahí, me acerco, pues la F1, F2 y F3 corren el mismo, algunos circuitos del calendario corren el mismo fin de semana. O sea, a la mañana F3, al mediodía F2 y a la tarde F1. Entonces vos estás ahí, vivís toda esa experiencia, pero están en sectores distintos. Paso por el sector de F1, esto en F2, paso por el sector de F1 y veo Apple, Google, Microsoft, Louis Vuitton, Rolex, las mejores marcas del mundo, y digo, pero, ¿viste? Es un festival de marketing. O sea, acabo de vivir la mejor experiencia que vi en mi vida, todavía no tengo el corazón en la boca. Y lo asocias con esas marcas. Y a eso, y además veo que las marcas más emblemáticas, más admirables y más excitantes del mundo están jugando este juego. Es increíble. Y ahí le digo a María, la verdad, contá conmigo, me encantaría ayudarte. Ayudé con la compañía, con Big Box, con con mi compañía. ¿Y vos hacés el puente para que lleguen otras marcas argentinas conocidas como global?

Claro, ahí y ahí ya estaban de antes, ¿no?

No, no, no, y ahí me ofrezco a, de alguna manera, presentarle al equipo, a Franco y a sus managers distintos emprendedores. Franco se relacionó bastante con Endevor, que es esta organización que, de alguna manera, empodera y ayuda a los emprendedores a cumplir sus sueños, a trascender y a generar impacto, y en esa historia, yo esto que acabas de escuchar es mi pitch de ventas, de porque es un espacio en el que es muy interesante estar y acompañar. Muchas de estas compañías empezaron a sumar, empezaron a participar y, bueno, el resto es historia.

¿Y están metidos para este año, para seguir bancándolo? Bueno, algunas sí, otras no. ¿Hay algo que simbolice Colapinto con las marcas de algunos de los unicornios argentinos tecnológicos que les ha ido mejor en el mundo? Siempre dando vueltas por ahí, Bizarrap, que es otro pibe argentino que la rompe en el mundo. ¿Hay algo, más allá de la experiencia, el fanatismo, lo que te genera la Fórmula 1 que vos descubriste, que simbolice Franco Colapinto, que hace que tenga a esos empresarios, a esas empresas, a esos referentes en el mundo de Argentina apoyándolo? Yo creo que las compañías, en general, hacen una asociación de valores, ¿no? De valores de propósito, de cultura, y creo que Franco y su historia es la de un soñador que tanto él como su familia dejaron todo por un sueño, trabajaron enormemente durante muchísimo tiempo, y el simple hecho de poder cumplir un sueño de esa magnitud. Ya la Fórmula 1, es imposible, es imposible. No es que es un poco, muy poco probable, o sea, es literalmente imposible. Son 20 personas de todo el planeta Tierra y lo difícil que es. O sea, no solamente se tiene que dar que sos un talentoso, un trabajador, una persona humilde, una persona que sabe trabajar en equipo, se tiene que dar que también exista la ventana, que se abra la ventana de posibilidad de ingresar. O sea, se tienen que dar muchas variables al mismo tiempo. Entonces, creo que hay una asociación directa entre un país que sueña en grande, que tiene sueños enormes. Creo que los argentinos tenemos sueños enormes, queremos ser los países más importantes del mundo, y entonces tener un embajador de esos sueños, poder apoyarlo, poder celebrarlo y poder disfrutarlo es algo que genera mucha atracción. Entonces, creo que hay una historia, ahí hay un alguito interesante entre los sueños que tienen todos los emprendedores de Argentina, las compañías en Argentina, las compañías que de Argentina quieren trascender en el mundo y la de un joven soñador que hizo todo, que puso su sueño por encima de todo, puso su propósito por encima de todo, y creo que su camino recién empieza.

Volviendo a la palabra experiencia, ¿puede ser complicado o negativo para el negocio de vender experiencias el hecho de que hoy, la tecnología, por las redes sociales, por los shorts de YouTube, todo el tiempo se venden como experiencias más cortas, más efímeras, donde todo da la impresión de que te tiene que gratificar ya? ¿Te genera algún tipo de cambio en tu mirada del negocio, de tu mercado target al ser más jóvenes o al...

Te lo alimenta. Es muy difícil, es una excelente pregunta. Me encantaría que invitarte a Vicks a que nos ayudes a resolver el misterio. Es muy difícil. La verdad es que yo, para mí, hoy el nivel de atención es muy bajo, estás bombardeado de información y contenido por múltiples plataformas.

¿Viste? Ni hablar WhatsApp. O sea, entrate en diez grupos de WhatsApp, en diez grupos de WhatsApp y se mandan diez noticias, o diez memes, o diez contenidos, o historias, o lo que sea, o recortes de esta entrevista. Y entonces tenés eso y después tenés la plataforma y entraste en Instagram y ahí tú haces toda una un algoritmo diseñado para que estés más tiempo conectado. O sea, la métrica es tu tiempo. ¿Cuánto de tu tiempo estuvo volcado a la plataforma a b c o d? Que hoy ya los teléfonos lo miden. Visite que van y te dice, a mí me llega un push y me dice, che, la semana pasada estuviste en promedio tres horas y media conectado. Y puedes ir al detalle y esas tres horas y media en promedio por día fue tanto para WhatsApp, tanto para X, tanto para Instagram, tanto para TikTok, tanto en tu mail. Y eso es antiexperiencia, porque en definitiva tampoco estuviste en ningún lado del todo. Eso para mí es una, es al final. Pero esa realidad no va a cambiar. Por eso que cambie. O sea, yo creo que el desafío frente a esa realidad es cómo creas cada vez más contenido que el usuario esté dispuesto a regalarte segundos y, o con suerte, minutos de su tiempo.

O sea, ¿no te pasa hoy te mando un audio de tres minutos y medio? Así se volvió loco. Vamos a mandar un audio de tres si está mal de la cabeza, vamos a mandar un audio de tres minutos y medio. O sea, quizás lo escucho en una semana. Sí, no digo que eso no me pase, lo que digo es que cuando uno ve la película larga, ves como todo menos profundo, todo más superficial, todo con menos ganas de disfrutar una experiencia un rato.

Sí, no, la contracara de eso es que, dado este contexto, cada vez más personas quieren escaparse de ese contexto y vivir experiencias vivas. Eso digo que tal que alimenta. No, bien. Lo que es difícil es comunicarlas. ¿Te imaginás a René Lavand apurado? Es imposible. Se hace un poco de magia, genera una ilusión. Por eso te digo, yo creo, mirá, nosotros, hay un auge en el deseo por vivir experiencias, y esto no lo digo no lo digo yo, está medido. Las aerolíneas ven cómo viajar y disfrutar. Antes medían prioridades de una familia en lugar número diez, y hoy está en el top cinco. O sea, es más relevante, más relevante que tener un auto. ¿Por qué? Y bueno, porque ahora me puedo subir a un Uber, un Cabify, un lo que sea, entonces no necesito tener auto. Pero, ¿qué necesito para salir de la vorágine, para salir de la rutina, para salir de la invasión? Dos cosas: o apagar el teléfono, ¿viste? Hoy desconectarte casi que es un lujo. Ajá. No, salí a comer y apagué el teléfono, no lo llevé, lo dejé en el auto, lo dejé en casa. Pasa a ser un lujo. Eso, pareciera que la el lujo de la experiencia está en la desKonexión.

Después hay otras experiencias que pareciera que parte de la experiencia es poder contarla y mostrarla en tiempo real. Yo todos los amigos con los que fui a las distintas carreras de Fórmula 1, o sea, están: mete historia, mete historia, mete historia, mete posteo, mete historia, mete historia, mete historia, le digo, pero pará, ¿vas a disfrutar esto o lo estás haciendo para que lo disfrute tu audiencia?

Pero es casi ya, es incontrolable, o sea, ya se convirtió en algo adquirido. ¿Lo ves también el mensaje de la experiencia en tu caso, por ejemplo? Y en las personas que tienen un cierto patrimonio, imponerse eso sobre el acumular. No sé, pienso en la gente rica de otra época o la gente que tiene poder adquisitivo alto, el tener versus el vivir. No quiero que suene como algo. Nada, para el que no llega a fin de mes, como algo lejano, pero para el que está en una situación de tener una empresa, tener algún ingreso, tener un patrimonio alto, ¿empieza a valer más vivir que acumular? En tu caso, no sé cómo lo vivís vos.

Yo creo, es lo que te digo, hay una tendencia global. Todo esto al final se ve en precio, cuando algo es más demandado, los precios tienden a crecer y crecer bastante exponencial. Yo lo que veo a nivel global y a nivel tendencia global son los eventos deportivos más importantes del mundo. Los precios están, comparemos las entradas del Mundial, del Mundial de hace cuatro años con el que vas a usar este año, o sea, los precios hicieron así. Mirá las entradas de la Fórmula 1 en el año 2019 a lo que son hoy, hicieron así. Mirá los pasajes en business, o sea, volar en business, y su precio hizo así, y no hay lugar. Entonces, creo que algo pasó, puede ser que la pandemia haya tenido algo que ver como nafta, adicional a una situación donde cada vez hay más deseo de vivir, de disfrutar, de conocer, de viajar por el mundo, de disfrutar restaurantes. Cada vez hay más apertura. Cada vez, digo, yo veo como que hay una tendencia generalizada en, digamos, no importa la capacidad económica, digo, en general, de que mayor parte de tu patrimonio y mayor parte de tus ingresos esté destinado a vivir experiencias, cosas nuevas, descubrir, compartir. ¿Puede ser que sea un mundo cada vez más desigual detrás de esa tendencia? Y puede ser, puede ser, que creo a nivel dinámica de sistemas, ingeniería y ver, todo indica que sí.

Escuché que es muy importante para vos el espíritu, el propósito, el motivo que tiene Israel como país, y que, de hecho, has organizado viajes con gente de tu compañía que no había ido nunca. Me interesa, porque vos en alguna parte de tu familia debes tener tradición judía, pero no, no escuché que no lo explicás por el lado religioso, sino como por... No, no. Espíritu emprendedor.

Sí, sí. O, ¿cuánto te cambió, cuánto te modificó? Porque entendí que también fueron incluso hasta la franja de Gaza en alguna vez con tu compañía o con gente de tu compañía. ¿Dónde sacaste toda esa información? A Internet. Y me interesa saber si eso se modificó o si surgió más o menos o cambió después de todo lo que se vivió del 7 de octubre del 23 para acá. Como episodio, hablando de la palabra experiencia, que modificó mucho en el mundo, pero en vos, en tu mirada, de qué te enseña eso de cómo vivir.

Es una pregunta supercompleja y profunda. Yo, si querés, te contesto empezando por principio. Para mí una organización, una comunidad que haya un propósito común es el condimento principal y necesario para el éxito de esa comunidad, organización, empresa. Entonces, en Big Box siempre traté de impulsar que todos tengamos un propósito común. O sea, ¿por qué existe Big Box? ¿Por qué existe y por qué me importa, y a quién le tiene que importar? ¿Por qué existe este diario? ¿Y por qué todos ustedes vinieron a trabajar hoy? ¿Por qué me estás haciendo esta entrevista? Para mí, ese es el propósito por el cual las organizaciones existen. A veces, las respuestas a esas preguntas no están, y para mí esas son compañías mucho menos relevantes que las compañías donde esas respuestas sí están. Entonces, yo había hecho unos viajes a Israel, esto para mí es parte de mi trabajo principal como fundador y como CEO de Big Box, es impulsar el propósito de la organización internamente y externamente. Había hecho muchos viajes a Israel y me había fascinado cómo la sociedad abraza un propósito común y eso se ve en todos lados. Entonces, como ejemplo, organicé un viaje para todo mi equipo gerencial de Argentina y de los demás países, para que vayamos todos a conocer un poco más toda esa dinámica. Ese fue un poco el objetivo, estaba muy alineado en cuanto al propósito.

¿Le agregaste también ir a la franja de Gaza? O sea, como diciendo, hay toda una mirada, un viaje cultural, un viaje político, hicimos un viaje social, hicimos un viaje de experiencias, disfrutamos de gastronomía. Hay muchos de estos viajes, tipo Bicicleta Israel. O sea, no es que es algo que inventé yo. Al final, digo, puntualmente respecto al conflicto de Medio Oriente, por decirlo, es muy difícil opinar, es muy fácil opinar.

Claro. Es muy difícil estar extremadamente informado, con un entendimiento profundo de todas las cosas que suceden ahí hace siglos. Pero el objetivo de este viaje era entender por qué Israel es el Startup Nation, por qué es el país con mayor cantidad de premios Nobel per cápita del mundo, por qué es el país con la mayor cantidad de unicornios per cápita del planeta Tierra, ¿por qué los jóvenes absolutamente todos abrazan las políticas de estado? ¿Por qué la comunión de toda la sociedad fuera de Israel es increíble? O sea, un montón de cosas que quería descubrir y compartir con mi equipo, como yo lo había vivido en varios viajes que hice, y la verdad, fue espectacular. Creo que cualquiera de las personas que vinieron, si le consultas, lo recuerdan como una de las mejores experiencias que vivieron.

¿Te gustaría que Argentina tuviera algo parecido a un propósito común? ¿Lo tiene como sociedad, viendo lo que es el espejo de Israel?

Para mí es, por ahí lo tenemos, hay que bajarlo a papel y hay que abrazarlo. A ver, venimos de años de hablar de la grieta, si querés llamarlo grieta de ideología, de pensamiento, de lo que sea, ¿no? Pero al final no hay una comunión. Para mí el éxito de las sociedades, de las comunidades, de las organizaciones y de las empresas es un propósito común, es decir, abrazar un propósito común y que culturalmente se abracen los mismos valores, sean, los famosos valores que una compañía dice, bueno, estos son los valores de mi compañía. Creo que como sociedad abrazar una cantidad de valores y tener un propósito común de dónde queremos que esté el país en diez años, en treinta, en cincuenta, cuál es el país que queremos para nuestros nietos, para mí es la receta del éxito.

¿Tenés una explicación de por qué alguien como Javier Milei llegó a presidente? Me encanta. Esta es la parte donde se va cortando toda la entrevista y parece más. Esta es la parte, mi hijito, ojalá que escuchen toda la entrevista y no solamente los recortes. No, no, no, no puedo gobernar los recortes. Sí, sí, creo, creo que es el que mejor entendió y entiende hoy por hoy, te diría no solamente de Argentina, sino del mundo. Del mundo. Que entendió y entiende de Argentina y del mundo cómo funciona la dinámica comunicacional social actual, dónde está el, si querés, el oyente, el usuario y de qué manera se interrumpe esto que dijiste vos recién, que es que vivimos en la monotonía en la rutina y es muy difícil salir de ese loop.

O sea, yo creo que él, su equipo logró entender cómo hackear esa dinámica y que sus mensajes lleguen, se difundan, se cuestionen, se debatan. Y todo lo que hace es, está permanentemente, o sea, creo que hasta las empresas miran el caso Javier Milei para entender cómo comunicar. O sea, el triunfo de Milei, antes que político, fue comunicacional, porque logró captar la atención.

Bueno, la atención y un mensaje. No, no, entiendo. Cosas es el mensaje y cómo comunicar el mensaje. Y después creo que es el que mejor entendió la actualidad mundial, o sea, digo, a ver, si querés pensar en un país en treinta años, tenés que pensar en los jóvenes que hoy tienen veinte y en treinta años van a tener cincuenta. ¿Qué quieren esos jóvenes? Ajá. Son jóvenes del mundo, consumen contenido de cualquier parte del mundo, ven películas de cualquier parte del mundo, compran criptomonedas en cualquier parte del mundo, viajar cuando quieren, donde quieren, como quieren, quieren trabajar desde la casa. O sea, hay toda una realidad que yo creo que es el que mejor la entendió. Y después puede proponer cosas que te pueden gustar más o menos. Sí, pregunta un equipo que te puede gustar más o menos. ¿Tenés opinión sobre si te gusta o no el rumbo que se está tomando?

A ver, todo lo que sea un rumbo que te lleva a un país con mayor seguridad, con mayor estabilidad económica y mayor facilidad para proyectar, desarrollar, invertir, es un camino que voy a apoyar indudablemente. Y creo que, o sea, no hay mejor evidencia que los propios hechos. O sea, digo, a ver, vienen de varios trimestres y meses de inflación a la baja, donde él está. A mí lo que más me gusta es que cumple con lo que promete.

Ajá. Después, bueno, algunos estarán de acuerdo con algunas promesas y otros no, pero ya el hecho de cumplir con tu palabra no es muy de los valores culturales argentinos. Tu empresario argentino modelo, ¿a quién admirás? Podés poner tres, si querés hacerlo más fácil.

Admiro a la comunidad de, admiro muchísimo, no tanto, o sea, no solamente por lo que representan como líderes organizacionales, pero por lo generosos que son con su tiempo. O sea, digo, Martín Migoya, Marcos Galperín, Giacobbe Ledesma, Alejandro Gordovich, Juan Collado, muchísimos amigos emprendedores que realmente son extremadamente generosos con su tiempo, extremadamente generosos, transmitiendo experiencia, conocimiento, ayudándote y entendiendo lo difícil que es emprender, no solo en Argentina, en cualquier parte del mundo, y los desafíos que tenés. Para mí eso fue algo que realmente me apasionó de la comunidad de emprendedores que conocí en Argentina, la filosofía de su tiempo.

¿Te imaginás un presidente salido de Endevor, un presidente emprendedor, empresario?

Sí, seguramente, seguramente. BWox, FlyBondy, ¿una empresa a ti que tiene una marca cortita con dos palabras juntas que peguen?

No, no sé. Este programa se llama... Vos has hecho todo tu recorrido, que contamos recién, ¿cuál crees que es?

Picante el recorrido. No, entretenido, un relato que haría René Lavand. ¿Cuál crees que es el sello argento de esta entrevista? No, no, de tu mirada de Argentina como lugar para crecer, para hacer negocio, para hacer magia, para vivir.

La pasión, la resiliencia, la generosidad. Yo creo que hay increíbles valores. Para mí, muchas veces preguntan, ¿viste? ¿Qué es lo mejor y lo peor que te dio tu país? A mí me dio todo. Elijo vivir en este país, elijo invertir en este país, elijo apoyar a los emprendedores de este país, elijo tener hijos en este país, elijo educarlos en este país, elijo que mi grupo social y mis amistades, salvo un gran amigo italiano, son todos argentinos. Para mí, el sello argento y lo que nos une es la de los sueños grandes, la resiliencia, no darse por vencido, la generosidad, estar para el otro cuando verdaderamente te necesita. Somos, somos sangre muy caliente, o sea, somos una sociedad que se sabe poner en los zapatos del otro, por más que después estén las diferencias, las grietas, las diferencias, las guerras tuiteras. Para mí hay algo que en la celeste y blanco que nos une, que nos hace sentir parte de algo mucho más grande y que ojalá eso algo mucho más grande los nuestros hijos o nietos lo puedan vivir y disfrutar y sea ejemplo para todo el mundo.

Gracias, Gato.

Por favor, un placer.


#50550406   Modificada: 03/03/2026 23:50 Duración del video: 52' 27"
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