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10/01/2026 Clarin.com - Nota
La porteña que se transformó en una referente de la investigación sobre maíz
Juan B. Raggio
María Elena Otegui en su ambiente, con pasión por la biología, creció y desarrolló un sólido conocimiento científico con fuerte aplicación agronómica en distintos países. “Preparé mi ingreso para la Escuela Superior de comercio Carlos Pellegrini, que en aquella época tenía orientación plena a los temas comerciales y administrativos, cuyos estudiantes del último año trabajaban en el Congreso como taquígrafos o dactilógrafos. Por ello creo que tuve biología solo un año en el colegio ”, dice María Elena Otegui , destacada académica reconocida a nivel internacional, con más 100 artículos originales de investigación en revistas internacionales indexadas y más de 300 publicaciones profesionales en el área de Producción Vegetal. “Sin embargo, esa materia y su profesora fueron mis inspiradores . Me gustó mucho la biología y siempre digo que podría haber seguido cualquier carrera con esa orientación porque, por ejemplo, me encanta la medicina, leo un montón de cosas médicas, me gusta el área enfocada en animales, me gusta la biología en general y vegetal”. El día que retiró el título “Doctor Université Paris XI-Orsay, Francia. Para María Elena, pensar en agronomía sonaba raro porque nada familiar la unía a ese mundo, y cree que su elección tuvo también que ver con los viajes de familia , que se sumaron a su vocación por la biología. En los fines de los 60 y 70 viajaba mucho por el país con sus padres y las 3 hermanas, al NOA sobre todo, en verano y en vacaciones de invierno. ”Para llegar a esos lugares desde Buenos Aires, uno atraviesa la región productiva. Siempre cuento anécdotas de la época como salir hacia Mar del Plata, y encontrar la ruta muy cargada y en la Rotonda de Alpargatas dar la vuelta de 180 grados y terminar en la Quebrada de Humahuaca si escala en Buenos Aires, con lo puesto y sin ninguna reserva”. Al elegir carrera, optó por la de Agronomía en la UBA, ingresó en 1977 y se graduó en la especialidad Producción Agropecuaria en 1982 , y más allá de siempre tuvo claro que le gustaba la investigación, en esa época no era tan evidente como ahora, la manera de iniciar una carrera científica. En una pausa de café con la gente del labo de Morris. El advisor de María Elena, Dr. Mark Westgate “Por ello comencé como ayudante de cátedra, y como ayudante de quien fue el director de mi tesis de grado el Ing. Agr. Fernando Míguez que quien era profesor en la Cátedra de Cereales y además colaboraba con él en un criadero de semillas de cereales forrajeros como centeno, avena, triticale de Venado Tuerto”. Contacto en Francia Al poco tiempo en un viaje de visita a unos amigos en Francia que estaban haciendo sus posgrados, Jorge González Montaner, que estaba haciendo su doctorado y su esposa Ana Hernández estaba haciendo su maestría. “Visité los lugares donde ellos estudiaban estudios y eso me estimuló”. A partir de esa motivación, como primer paso nuestra protagonista se inscribió en la escuela de posgrado de Balcarce, momento en el que Fernando Andrade acababa de volver a la Argentina. “Fue en 1988 cuando algunos le seguimos los pasos desde Buenos Aires hasta Balcarce, entre las primeras cohortes de graduados”. Final de estadía postdoc en Morris, Minnesota. con toda la gente del laboratorio. Morris es un pequeño pueblo que en el último senso de 2010 contaba 5286 habitantes Eligió Balcarce, en referencia a la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Mar del Plata , y no Buenos Aires, que hubiera sido más fácil, porque siempre le pareció mejor abrir nuevas puertas en lugar de “ hacer endocría ” en las cosas que uno emprende”. Buscar nuevos entornos para sumar experiencia desde otros entornos, algo bastante constante en la vida profesional de María Elena. “En ese momento lo pude hacer, disponiendo de mi sueldo que, agradezco infinitamente, la universidad sostuvo, más una beca extra INTA lo cual me permitió costearlo sin dificultades”. En el año 1992 finalizó el posgrado, Magister Scientiae , incluida la tesis y al año siguiente comenzó su doctorado en Francia , “Tenía grabada mi vista anterior y mantenía contacto con gente en aquel país. Fue en un INRA , una institución parecida a un INTA. Es como si fuera a un INTA a hacer una investigación para una tesis doctoral”. El título es “ Doctor Université Paris XI-Orsay, Francia”. Al finalizar su tesis doctoral en el 96 ya había ganado una beca postdoctoral en el CONICET para hacer un programa combinado entre un año más en Francia y luego un año (ya 1997) en una estación del USDA en Morris, Minnesota con un investigador en maíz, cuyos trabajos resultaban interesantes para María Elena. Amplitud de visión La investigación y la eco fisiología general de cultivos enfocada a la producción vegetal están entre las pasiones de Maria Elena. “Ese trayecto por 4 instituciones y en distintos países fue valiosísimo porque me abrió una mirada que es más difícil tener cuando se trabaja en un único lugar, un único ambiente. Pasé de la zona núcleo a Balcarce es una primera diferencia, luego al norte de Francia donde la mayor parte del maíz es forrajero y a Morris, Minnesota. Tanto en Francia como en Estados Unidos, en latitudes mayores a 40º con maíces cortos ”. En Francia es tan corta la estación de crecimiento, que una vez le preguntó a María su director francés, “¿ existe la capa negra ? Y yo lo miré como diciendo ¿de qué habla este hombre? Claro que existe como que no, es el punto que señala el término del llenado de grano de maíz. El me respondió mismo director me dijo, acá nunca la vimos”. En Minnesota pasaba algo parecido, recuerda, “ En un mes habían sembrado el poco trigo que hacían, el maíz y la soja . Esto da una idea de la diferencia con lo que estamos acostumbrados en la zona núcleo. “A mi regreso a Argentina, continué en la Cátedra de Cereales de la FAUBA donde ingresé como ayudante, e hice mi tesis de grado y fui pasando por todos los niveles de cargos, desde ayudante de primero, jefe de trabajos prácticos y luego profesora adjunta”. María Elenaen la ceremonia de entrega de su Diploma Konex 2023 en el área Biotecnología. Luego se abrió la posibilidad de pasar a la Cátedra de Producción Vegeta l, “que es más de eco fisiología general de cultivos que es en realidad a lo que yo me dediqué en investigación. Luego llegué a profesora adjunta (2002) y luego de profesora titular, desde el año del concurso, 2008 y ahora a los 66, jubilándome”. Asimismo, recuerda su ingreso a carrera en el CONICET en el 97 como investigadora adjunta cuando terminaba el postdoc y en el 2015 llegué a la máxima categoría de Investigadora Superior y ese fue el derrotero de mi carrera. Otros aspectos de la vida Ahora vivo a una hora de Pergamino, en Villa Ramallo, donde mi esposo es oriundo. “Estar casada no fue un impedimento para desarrollar mi actividad en Francia, y en tal sentido fue de ayuda que la estación de crecimiento resultara muy cortita , porque ello me permitió hacer mis experimentos y a la vez alternar el trabajo con viajes a Argentina”. María Elena y el esposo, José Luis Cavasassi, desarrollador de equipos electromecánicos para la investigación “En realidad, mi gen de adaptabilidad tal vez venga del hecho de haber asistido a varias escuelas en la primaria, luego fui a un secundario universitario donde ingresé sin conocer a ningún compañero y, más tarde, hice cada posgrado en un lugar distinto. Mi marido, José , en cambio, es de Ramallo y allí hizo su escuela y hoy se ve con compañeros de jardín de infantes y secundaria”. José hace desarrollos electromecánicos y equipos para investigación, lo cual de otorga popularidad en los mismos ámbitos donde trabaja María Elena, con clientes en universidades e INTA. “Cuando estaba en el IFEVA ( Instituto de Investigaciones Fisiológicas y Ecológicas Vinculadas a la Agricultura), y cambié a Pergamino la gente estaba preocupada ante la posibilidad de que José también se fuera, porque su apoyo es esencial en los trabajos de investigación, resolviendo los eventuales problemas de los equipos (Cámaras de crecimiento, Shelters y otros). Entre otros premios y distinciones María Elena recibió en el 2013 el “ Diploma al mérito Konex , en el área de Agronomía, Veterinaria y Alimentos ”; y en el 2014 el “ 1er Premio Fundación Pérez Companc , organizado por Academia Nacional de Agronomía y Veterinaria ”. En el 2017 recibió el premio de la Cámara Arbitral de la Bolsa de Cereales , también organizado por la ANAV. El ingreso como miembro de número de la Academia en 2022. Entrega el diploma el Presidente de la Academina Nacional de Agronomía y Veterinaria, Dr. Errecalde (vet). En junio de 2022 fue nombrada académica de número de la Academia Nacional de Agronomía y Veterinaria , siendo una de las pocas mujeres que la integran, y en el 2023, fue galardonada por segunda con vez el “Diploma al mérito Konex, en el área de Biotecnología . En julio de este año Clarín Rural le entregó el Testimonio a la Trayectoria Académica . Las experiencias y el entrenamiento de María Elena Otegui en distintos ambientes, con el común denominador de los híbridos cortos , tal vez haya sido factor para que, en el momento oportuno fuera ella reconocida como referente en el cultivo de maíz tardío, una de las innovaciones agronómicas más importantes para reducir el riesgo productivo, estabilizar rendimientos y sostener la inclusión del maíz en los sistemas agrícolas, especialmente en contextos de variabilidad climática creciente.
| #43670630 Modificada: 10/01/2026 05:18 |
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